Me gusta escribir,
porque acaricio tu figura,
porque me siento amado por tus ojos,
porque me siento querido por tu alma,
porque mato el aburrimiento,
porque le doy pierna suelta a mis principios,
porque pierdo la razón,
porque me sabe a canción,
porque se me acabaron,
las previsiones de excusas,
las provisiones de las mil y una sin razones,
porque me gusta escribir.
Porque cuando escribo juego,
cuando juego amo,
cuando amo soy feliz,
cuando soy feliz vivo,
cuando vivo soy persona,
cuando soy persona me comunico,
y cuando me comunico,
estoy muy cerca de ti.
Me gusta escribir,
porque vuelo entre sueños,
porque cabalgo entre arboles,
porque respiro entre flores,
porque soy una parte de un poema,
porque soy una porción que aun no has descubierto de ti.
Porque cuando escribo siento,
cuando siento digo,
cuando digo sueño,
cuando sueño estoy aquí,
cuando estoy aquí sonrio,
cuando sonrio tu te acercas a mi,
cuando tu estás cerca de mi,
escribo mis sentimientos,
describo mis sueños,
coloreo mis ilusiones,
fantaseo lo que nunca seré,
hermoseo todo lo que nunca sabré,
y bailoteo todo lo que siento despues.
autor: Fco. Peiró

Una suave luz toca mis labios,
y mis pensamientos se vuelven terciopelo rojo
para todo el resto de mis sueños.
La paz muerde a la ironia,
la guerra acaba con el hombre, con el hambre,
mientras tanto, una mirada lejana apunta
hacia un blanco certero.
Y la verdad se anuda,
con un banderin blanco,
que marca el territorio,
en un campo de golf,
de voz verde y tierna figura,
de apenas dos años de ternura.
Y hay más guerra en mi corazón,
juicio en mis pulmones,
entrañas en mis venas,
que sangre en mi destino.
La paz vuelve a morder,
con su cotidiana mordacidad,
donde el pobre luce sus harapos,
mientras que el rico,
no sabe ya que comprar.
Y la verdad se ajusta a la mentira,
en su cinturon de castidad,
cuya llave está en el fondo del mar,
en una playa del Paraguay,
en la ciudad de los Porques,
en la provincia de Todomedatodoigual.
Y los peregrinos se vuelven hombres de letras,
los fariseos arquitectos del alquitran,
santones de lo agridulces,
licenciados de lo que dirán.
Y el protocolo es una excusa,
para ser lo que se és,
como un cuento que acaba con un fueron felices,
porque se ha terminado la tinta de este guión.
autor: Fco. Peiró
Está solo en el mundo,
porque nadie le quiere, nadie le avala,
nadie le entiende, nadie le acompaña.
Pobre niño mayor,
pobre nieto que se ha convertido en abuelo,
pobre ilusión que de sueño se ha ido al cielo,
que de mentira se ha transformado,
en una mentirosa verdad.
Todo está aquí,
enterrado en la nostalgia,
recordando fotos de su niñez,
fotogramas de su juventud,
hazañas de su madurez.
Solo está porque quiere,
solo está porque no sabe hacer otra cosa,
solo está él y su ajeno yo,
que lo ha abandonado,
hacia su dulce presente
hacia su incomprensible futuro.
Y ahora, hace un punto y aparte,
de su vida, aparca los sueños,
e intenta ser real,
pero se cansa del protocolo,
de la falsedad, de la falta de continuedad,
de la sinceridad en la rutina,
de la expropiación de los recuerdos,
de la resurrección de ese niño,
que hay dentro de todos nosotros.
El punto y aparte ya es un punto y seguido,
y vuelve la narración,
y revierte en nuevas ideas, en nuevos mundos,
y nuevos amaneceres.
Porque ese él podria ser yo,
podrias ser tu,
podriamos ser nosotros, ellos,
aquellos, los la otra banda,
los del otro bando, los de otro color.
autor: Fco. Peiró

Aquí estoy sin uniforme ni dibujos,
sin una palabra que llevarme a la boca,
y sin poder vestirme con una breve sonrisa.
Mis pensamientos son hoy,
puros retales del cristal,
elegantes por su arco iris,
locos porque sedan,
atrevidos porque hoy no interpretan,
porque hoy solo escriben.
Aquí estoy,
un color mas, un fruto prohibido por su sabor,
un color menos, que me falta para sobrevivir,
en este palco, donde el publico esta mudo,
donde el publico se ha vuelto invisible,
donde el publico ya no es lo que era.
Mis pensamientos son hoy,
tiempos del ayer con sus nostalgias oprimidas,
con sus lecciones prohibidas,
con no hagas esto que me pueden ver,
con no hagas aquello por lo que dirán.
Aquí estoy,
sigo siendo yo, o aun mejor una parte de mi,
una peonza que roza otras peonzas,
una mano que coge otras manos,
para volver a jugar al corro a la patata.
Mis pensamientos son jovenes,
para unas viejas marionetas,
de hilos inverosimiles,
que la vida ha transformado en trapos de carton,
Aquí estoy,
vacio de esencia,
con mi lógica que solo aplasta a los comprensivos,
con una lógica que nadie entiende,
con una lógica que solo da fe en casa de nadie.
autor: Fco. Peiró

Estoy en un mundo de hipócritas y trapecios,
de orgullosos y triángulos,
de prepotentes y hasta chuletas,
de maleducados y mal oyentes,
de anónimos hasta que son dictadores.
Gente que tragiversa lo que dices,
que manipula a su antojo,
que te da medio o mitad para que piques,
para capturar un pez grande
con un anzuelo chiquito.
Estoy en un mundo,
donde el reloj gira en contra de mis principios,
donde el calendario tiene meses de 28 hasta 31 días,
donde mi agenda esta vacía,
porque me gusta improvisar,
y no ser un objeto manipulado por los horarios.
Estoy en una vida,
donde me ha tocado bailar con la más dulce
con la más loca, con la más especial.
Estoy en un mundo,
de idiotas que se creen inteligentes,
de buena gente aunque al final todos somos manipulados,
de mala gente que acumula riquezas,
aunque ese hobby se les convierte en un mal vivir.
Estoy en una fase,
que no la tiene la luna,
en una luz que no desprende el día,
en una tesitura que es la parte oculta de la lógica,
en un momento que no tiene pasado,
ni hace proyecto de futuro.
Estoy en un momento de Ángeles y demonios,
en un lugar donde todo está estancado,
donde no hay horizonte,
porque mi mente no separa el cielo de la tierra,
porque mis pensamientos,
no relacionan lo hermosura con la realidad.
Estoy que me voy,
a un lugar de paz lleno de vida,
a un lugar de vida que está lleno de tu paz.
Autor: Fco. Peiró.

Hoy me siento distinto,
como en otra parte, como en otro mundo,
porque mis palabras son canciones,
mis actos rezos,
mi amor solo ilusiones.
Me siento vida cuando río,
y paisaje cuando me dejo llevar.
Hoy he descubierto más partes de mi,
aunque mi vida es un torrente de dudas,
porque mi vida es un aguacero de pensamientos,
un riachuelo de recuerdos,
un lago que solo la noche me calma,
con las nanas que me da la luna,
cuando me acuna.
Hoy una lagrima se ha perdido
entre mis sabanas,
no se de donde salió,
si fue producto de un descuido,
si fue la suma de mi vida,
si fue una parte de mi pasado,
que sin darme cuando desapareció.
Hoy doy luz verde a mi tristeza,
vacaciones a mi soledad,
aceite lubricante a mis suspiros,
dando una lista de espera a mis sueños,
para nunca volver a despertar,
para nunca volver a sentir,
para nunca volver a entristecer.
Hoy nadie sabe ya de mis secretos,
porque hasta yo los olvidé,
porque el tiempo se ha llevado
muchas partes de mi,
y mis nostalgias son los temores del futuro,
y mi sonrisa es el único escudo
que tengo para aliviar ese dolor,
que amamantará toda esta locura.
Autor: Fco. Peiró.

Cuando será el final de la historia,
donde el finiquito del pasado,
pase factura del presente
para cobrar en un futuro.
Cada momento es estático,
es evolutivo, es asimétrico,
es parametrico porque es circunstancial.
Porque la historia está escrita en tinta,
de momentos de sangre,
de momentos de angustia,
de momentos de amor.
Porque la historia la escriben cuatro poemas,
la leen cinco versos y se la creen seis narraciones.
Porque un adverbio de ayer,
puede ser un proverbio de imágenes,
que luzcan un contexto de carruseles,
un día, un momento, una mañana….
La historia se repite a veinticinco grados,
a unos kilómetros de inconsciencia,
con sus largas melenas teñidas al sol,
con sus gruesos brazos que eligen
su propio universo.
Y al final todo se convierte en una gran mentira,
nuestra fe se debilita,
nuestros ojos pierden sus húmedas lagrimas,
el paladar se seca,
el corazón se descompasa,
y los años, los siglos y las eras,
se llevan la prehistoria para analizar,
para entender si a lo mejor,
lo que fuimos en su día,
no era humano, no era mamífero,
no era visible, no era mortal.
Y nuestro ego,
pariente del alma,
tibutea, tiembla, balbucea, se irrita,
y vomita la ira, en laminas de desengaños,
hasta que al final, una nueva capa de fe,
envuelve de nuevo nuestra venas,
y nos aletargamos hasta la próxima estación…..
Autor: Fco. Peiró.